El gobierno de Brasil convocó este domingo al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, para reclamar explicaciones por las declaraciones del presidente Javier Milei durante su visita privada a San Pablo. La decisión fue comunicada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, encabezado por Mauro Vieira, en medio del malestar que provocaron los dichos del mandatario argentino contra Luiz Inácio Lula da Silva y otras autoridades brasileñas.
En una nota difundida a la prensa, la administración de Lula sostuvo que “no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo brasileño”. También calificó como “especialmente lamentable” que el episodio involucre al presidente de un país con el que Brasil mantiene 203 años de amistad y cooperación, y que tiene en Brasil a su principal socio comercial.
La convocatoria a Raimondi se sumó a una medida previa: el llamado a consultas del embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli. Según informaron a Infobae fuentes oficiales, esa decisión también fue adoptada por instrucción de Mauro Vieira y ya fue comunicada a la representación diplomática argentina. Bitelli regresará a Brasil en las próximas horas.
El conflicto se originó durante un acto político realizado el sábado en San Pablo, en el marco de la convención del Partido Liberal. Allí, Milei respaldó la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro rumbo a las elecciones del 4 de octubre y apuntó contra Lula, a quien calificó de “ladrón” y “presidiario”. También llamó “basura calva” a un magistrado de la Corte Suprema de Brasil.
Durante su discurso, de aproximadamente 25 minutos, el presidente argentino acusó a Lula de ser responsable de un “Riesgo Lula” para Brasil y planteó que el país enfrenta una crisis de deuda por falta de ajuste fiscal. Además, respaldó a Jair Bolsonaro, a quien definió como “amigo injustamente encarcelado”. El exmandatario brasileño cumple prisión domiciliaria tras ser condenado por encabezar un intento de golpe de Estado en enero de 2023.
Según fuentes diplomáticas, el gobierno de Lula interpretó la intervención de Milei como una injerencia en asuntos internos y como una agresión inusual, por haber ocurrido en territorio brasileño y por estar dirigida tanto al jefe de Estado como a un magistrado de la Corte Suprema.
El presidente del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, repudió los agravios contra Alexandre de Moraes. También hubo críticas de integrantes del gabinete de Lula y de dirigentes del Partido de los Trabajadores. Edinho Silva, presidente nacional del PT, consideró inadmisible que un jefe de Estado extranjero se refiriera de manera irrespetuosa a las instituciones brasileñas. José Guimarães, ministro de Relaciones Institucionales, expresó en X que esperaba que Milei aprovechara su visita para “aprender que gobernar es cuidar a las personas, y no desmontar los derechos”.
En Casa Rosada reconocen que el vínculo político atraviesa un momento crítico, aunque descartan que la tensión derive en consecuencias económicas. “Políticamente estamos mal. Hay enorme malestar, aunque no creo que escale a lo económico. No creo que sea para tanto”, señaló una fuente de la administración libertaria a Infobae.
Desde Balcarce 50 insisten en que “lo diplomático y lo comercial corren por cuentas separadas en este caso” y evitan anticipar decisiones sobre el futuro del embajador argentino en Brasilia. “Al momento no hay definiciones”, indicaron.
El incidente generó preocupación en sectores políticos y empresariales argentinos por el peso de Brasil como principal socio comercial de Argentina. Legisladores y dirigentes advirtieron sobre posibles efectos en el comercio, el empleo y la integración regional. El exembajador Jorge Argüello definió la situación como “la mayor imprudencia diplomática desde 1983” y sostuvo que pone en riesgo la confianza construida desde la recuperación democrática.
La visita de Milei a Brasil no incluyó reuniones con el gobierno de Lula y estuvo concentrada en dirigentes del bolsonarismo. El mandatario argentino fue recibido por el gobernador de San Pablo, Tarcísio Gomes de Freitas, y distinguido con la Orden de Ipiranga en grado de Gran Cruz.
Brasil citó al embajador argentino por los dichos de Milei y crece la tensión con Casa Rosada
El gobierno de Lula da Silva pidió explicaciones a Guillermo Daniel Raimondi tras las expresiones del presidente argentino en San Pablo. En Balcarce 50 reconocen un fuerte deterioro político, aunque descartan por ahora un impacto comercial.
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