Buenos Aires volvió a posicionarse como la mejor ciudad de América Latina para estudiar, de acuerdo con el ranking QS Best Student Cities 2027. La medición, elaborada por la consultora internacional Quacquarelli Symonds, evaluó 150 destinos universitarios de todo el mundo y ubicó a la capital argentina en el puesto 35 global.
Aunque descendió tres lugares respecto de la edición anterior, cuando había quedado en el puesto 32, Buenos Aires conservó una ventaja amplia sobre el resto de las ciudades latinoamericanas incluidas en el listado. Detrás se ubicaron Santiago, en el puesto 55; Ciudad de México, en el 77; San Pablo, en el 100; Monterrey, en el 107; Bogotá, en el 110; y Lima, en el 148.
El ranking analiza seis dimensiones: la calidad de las universidades, el atractivo de la ciudad, el interés de los empleadores por sus graduados, los costos, la composición de la población estudiantil y la valoración de los propios estudiantes. Para ser consideradas, las ciudades deben tener más de 250.000 habitantes y al menos dos instituciones presentes en el ranking universitario QS.
En la edición 2027 fueron clasificadas 61 ciudades europeas, 52 de Asia, 18 de América del Norte, 12 de Medio Oriente y África, y 7 de América Latina. A nivel mundial, Seúl ocupó nuevamente el primer lugar, seguida por Tokio y Londres. Melbourne quedó cuarta, mientras que Munich y Sidney compartieron la quinta posición. El top 10 se completó con París, Berlín, Viena y Zurich.
“Buenos Aires es la ciudad estudiantil más destacada de América Latina y mantiene una amplia diferencia sobre su competidora regional más cercana”, sostuvo Ben Sowter, vicepresidente senior de QS. También advirtió que el modelo basado en el acceso abierto y los bajos costos enfrenta mayores presiones.
La mayor fortaleza de Buenos Aires estuvo en su sistema universitario. En ese indicador alcanzó el puesto 15 del mundo, dos posiciones por encima del año anterior, y fue la única ciudad latinoamericana entre las primeras 20. En esa categoría quedó por delante de Melbourne, Sidney, Singapur y Zurich.
Diez instituciones porteñas figuran en el ranking mundial de universidades de QS. La Universidad de Buenos Aires se mantuvo este año en el puesto 84 y fue la única universidad latinoamericana dentro del top 100 global. También aparecen la Universidad Tecnológica Nacional y ocho universidades privadas: la Católica Argentina, Austral, Palermo, San Andrés, Torcuato Di Tella, Argentina de la Empresa, Belgrano y el Instituto Tecnológico de Buenos Aires.
En el indicador que mide el interés de los empleadores por contratar graduados, Buenos Aires quedó en el puesto 37, aunque allí sufrió uno de sus principales retrocesos, con una caída de 9 lugares frente a la edición anterior. Además, se ubicó 46ª en la valoración de los estudiantes, 52ª por la diversidad de su población universitaria y 77ª en atractivo general de la ciudad, categoría que contempla seguridad, ambiente, salud, tránsito y oferta cultural.
El punto más débil fue la accesibilidad económica. Buenos Aires quedó en el puesto 87, ocho lugares por debajo de la medición anterior. Esta dimensión combina los aranceles universitarios con el índice de costo de vida de Numbeo y el índice Big Mac de The Economist, utilizado para medir poder adquisitivo.
QS estimó que los estudiantes internacionales pagan en promedio unos 6.400 dólares anuales en las instituciones porteñas incluidas en el ranking. Según la organización, ese valor está influido por el peso de las universidades privadas dentro del grupo evaluado.
El informe señaló que los costos pueden transformarse en un desafío para un sistema que históricamente atrajo estudiantes de otros países de América Latina por “la reputación académica, el ingreso abierto, la oferta educativa en español y carreras de grado históricamente gratuitas”. Según datos de 2023, los estudiantes extranjeros representan el 3,8% de la matrícula de educación superior en Argentina.
QS también mencionó el cambio normativo de mayo de 2025, que habilitó por decreto del Poder Ejecutivo a las universidades públicas a cobrar aranceles a estudiantes extranjeros sin ciudadanía argentina ni residencia permanente. La aplicación de esos cobros depende de cada institución y, según fuentes universitarias, el grupo alcanzado por la medida es mínimo.
“Introducir aranceles para estudiantes no residentes sin una estrategia coordinada de becas, visados y promoción del país como destino educativo podría erosionar precisamente la ventaja que ha atraído estudiantes regionales a Buenos Aires, en un momento en que el ranking ya identifica la accesibilidad económica como la categoría más débil de la ciudad”, indicó el comunicado de QS.
La consultora también advirtió sobre el debilitamiento de la investigación en las universidades argentinas, una preocupación que ya había planteado al difundir su ranking universitario. “Argentina posee una de las tradiciones académicas y científicas más sólidas de América Latina, pero las reducciones sostenidas del financiamiento, la caída de los salarios académicos y la salida de investigadores están debilitando tanto su capacidad para atraer talento como sus posibilidades de cumplir con los compromisos internacionales”, sostuvo el informe.
El comunicado agregó que “la misma contradicción atraviesa la agenda de investigación: Argentina aspira a desarrollar una ciencia conectada internacionalmente, capaz de respaldar industrias de alto valor agregado, mientras que el ajuste erosiona las universidades, los laboratorios y el capital humano necesarios para producirla”.
En paralelo, QS destacó que Argentina “tiene el mercado laboral más orientado hacia el futuro a nivel regional”, según el QS World Future Skills Index 2027, que mide la preparación de los mercados laborales frente a la transformación impulsada por la inteligencia artificial. En ese relevamiento, el país obtuvo 83,2 puntos, frente a un promedio regional de 46,6.
El índice identifica a Argentina como una de las economías donde la demanda empresarial de competencias en inteligencia artificial crece más rápido que la preparación de la fuerza laboral. Según QS, esto implica que los empleadores reaccionan ante una escasez de capacidades antes de que los trabajadores hayan podido adaptarse.
Sowter señaló que “Argentina tiene el mercado laboral más preparado para el futuro de la región según nuestro indicador ‘Futuro del trabajo’, y cuenta con la única universidad latinoamericana dentro de las primeras 100 del mundo. La tarea consiste en proteger aquello que hizo atractivo al sistema y, al mismo tiempo, construir la infraestructura de captación, becas e investigación que la propia estrategia del país requiere”.
Buenos Aires lidera en América Latina como ciudad para estudiar, según QS
La capital argentina quedó 35ª entre 150 destinos universitarios del mundo y fue la única ciudad latinoamericana en el top 50. QS destacó la calidad de sus universidades, aunque señaló la accesibilidad económica como su principal debilidad.
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