viernes 21 de agosto de 2026 - Neuquén, Argentina

Fernando Cerimedo volverá a presentarse este viernes ante un juez en Bolivia para la lectura de cargos, en una audiencia en la que se definirá si se dicta su prisión preventiva mientras avanza la investigación por el ataque contra Nadia Beller.

El consultor político, exasesor de Javier Milei, está imputado por la fiscalía boliviana como "probable autor intelectual y mediato del delito de feminicidio en grado de tentativa". Según la acusación, su participación estaría sostenida por comunicaciones telemáticas, registros del lugar del hecho y un posterior intento de fuga en una aeronave.

En las últimas horas, la situación judicial de Cerimedo se agravó con la difusión de nuevos chats que habrían sido extraídos de su teléfono y que formarían parte de una pericia policial. El abogado de Beller, Jerjes Justiniano, aseguró al diario El Deber que en uno de los mensajes atribuidos al detenido se lee: "Nadia ha llegado muy lejos. Yo creo que hay que buscar la forma de eliminarla".

La defensa de Cerimedo rechazó de inmediato esa evidencia. La abogada Margarita Arce sostuvo que el material no puede ser considerado una prueba válida porque, según afirmó, fue obtenido de manera ilegal. "Nosotros consideramos que esas no son pericias, son pruebas obtenidas ilegalmente", dijo.

Arce también cuestionó la apertura del teléfono y puso en duda que la captura corresponda al dispositivo de su defendido. "Es un screen de un teléfono y no sabemos si es un teléfono de él o no. Para nosotros eso no es una prueba, eso no es de él", afirmó.

La querella difundió además otros intercambios entre Cerimedo y Beller, vinculados con la relación sentimental que mantenían y con el embarazo de ella. En uno de esos mensajes, el consultor le habría escrito: "Increíble, de verdad increíble. Ni se te ocurra Nadia. Ni se te ocurra hacer huevadas. Vos publicás eso y me arruinás la vida. Ya te lo dije. No hagas idioteces. Me pego un corchazo, no me interesa nada".

En la misma conversación, Beller respondió: "No me manipulas más. Te juro que nunca más. Yo no tengo por qué cuidarte. No después de cómo vos sos conmigo. Así que hacelo ya nomás porque no me vas a detener. Todos van a saber la verdad".

Los mensajes se conocieron después de la primera aparición pública de Cerimedo desde su detención. Escoltado por fuerzas bolivianas y con una capucha que le cubría el rostro, fue llevado al Palacio de Justicia de Santa Cruz para una audiencia cautelar. Ante las preguntas de la prensa, se quebró en llanto y solo dijo: "Quiero ver a mis hijos".

Los periodistas le consultaron si era inocente, si la balacera había sido organizada y quién estaba detrás del atentado contra Beller. Cerimedo no respondió verbalmente: encogió los hombros, negó con la cabeza y rechazó las acusaciones en silencio. Tampoco hizo comentarios cuando le preguntaron por las presuntas amenazas contra Beller.

Hasta ahora, Cerimedo se negó a declarar ante la Justicia de Bolivia por recomendación de sus abogados. Su defensa insiste en que el ataque fue un "autoatentado" organizado por Beller para desestabilizar al gobierno de Rodrigo Paz, una hipótesis que Arce vinculó con el pasado de la activista como militante del Movimiento al Socialismo de Evo Morales. "Ella fue masista toda la vida", sostuvo la abogada.

Esa línea defensiva no encontró respaldo en los elementos presentados hasta el momento por la fiscalía. Beller sobrevivió al ataque cometido por dos sicarios en un hotel de Bolivia.