El Gobierno nacional modificó la frecuencia con la que las Diferencias Diarias Acumuladas, conocidas como DDA, se trasladan a las tarifas de gas natural. La medida fue establecida mediante la Resolución 167/2026 y comenzará a aplicarse desde agosto.
Hasta ahora, esas diferencias se calculaban y se incorporaban a las boletas en forma estacional, cada cuatro meses, junto con las actualizaciones del precio del gas. Con el nuevo esquema, y mientras continúe la emergencia energética vigente hasta diciembre de 2027, el cálculo pasará a realizarse cada dos meses.
Las DDA surgen cuando el ente regulador fija los cuadros tarifarios sobre la base de un precio estimado del gas para el período siguiente. Una vez finalizado ese lapso, ese valor se compara con el costo real que tuvo cada distribuidora. Si el precio efectivo fue más alto, se genera una diferencia que se recupera a través de un recargo tarifario; si fue más bajo, corresponde devolver el excedente a los usuarios.
Según los fundamentos de la resolución, el objetivo del cambio es hacer más gradual y previsible el impacto de estos ajustes en las facturas. El Gobierno busca evitar correcciones tarifarias de mayor magnitud luego de varios meses de acumulación, especialmente en invierno, cuando aumenta el consumo de gas y también se registran precios de abastecimiento más elevados.
La modificación es de carácter técnico y transitorio. No cambia la metodología de fondo del sistema tarifario ni quién debe asumir ese costo. La Ley del Gas establece que el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte, PIST, debe trasladarse a los usuarios finales, de manera que las distribuidoras no obtengan ganancias ni registren pérdidas por esa compra.
La medida se enmarca además en el proceso de desregulación del mercado de gas impulsado por la Secretaría de Energía. En los considerandos se señala que las distribuidoras deberán asumir progresivamente la gestión de la compra de gas sin intervención directa del Estado y que, para esa transición, se deben adaptar de manera transitoria los mecanismos de pass through o traslado de costos a tarifa.
En ese contexto, el Ejecutivo sostiene que reconocer con mayor frecuencia las diferencias de precio mejora el flujo financiero de las empresas sin alterar el principio central del sistema: que el costo del gas sea absorbido por los usuarios, pero mediante ajustes más graduales.
El cambio también complementa el esquema de financiamiento previsto para las compras de GNL. A partir de noviembre, las distribuidoras comenzarán a incluir en las facturas un monto asignado a las DDA para cobrar en 6 cuotas lo que el Estado destinó a importar GNL. Las empresas gasíferas actuarán como recaudadoras: facturarán ese dinero en las boletas residenciales y luego deberán transferirlo al Estado, que financió esas compras.
El Gobierno ajustará cada dos meses las diferencias entre el precio estimado y real del gas
La Resolución 167/2026 cambia desde agosto la forma en que se incorporan a las tarifas las Diferencias Diarias Acumuladas. El cálculo, que hasta ahora era cada cuatro meses, pasará a realizarse de manera bimestral mientras siga vigente la emergencia energética.
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