La comisión de Asuntos Constitucionales de la Legislatura de Neuquén emitió despacho por unanimidad a una reforma del artículo 36 de la ley orgánica del Poder Judicial que permitirá que quien presida el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) pueda ser reelegido sin límites.

La iniciativa fue presentada el lunes 10 de agosto por el diputado radical César Gass. Esa misma semana tomó estado parlamentario y ayer fue debatida y aprobada para su pase al recinto, por lo que quedó en condiciones de ser tratada en la próxima sesión.

El cambio elimina el esquema vigente de rotación obligatoria y las restricciones para repetir en el cargo. La nueva redacción establece que el tribunal elegirá a su presidente por simple mayoría entre sus integrantes.

El texto indica que la elección se realizará en diciembre de cada año y que la presidencia tendrá duración anual. En el mismo acto deberá designarse a quien sustituya a la autoridad durante ese período en caso de ausencia o impedimento transitorio. Si la situación fuera definitiva, se procederá al nombramiento inmediato de un reemplazante.

El TSJ está integrado por cinco vocales y, hasta la reforma de 2023, su presidencia rotaba anualmente. Ese año, el propio tribunal envió un proyecto a la Legislatura para habilitar la reelección por simple mayoría, aunque con límites: solo permitía repetir por un período consecutivo y no volver a ser elegido hasta que todos hubieran ejercido la conducción, salvo que alguno manifestara su voluntad de no hacerlo.

El texto final de aquella modificación fue elaborado por el actual presidente del TSJ, Gustavo Mazieres. Germán Busamia lo objetó al considerar que no respetaba la Constitución provincial, cuyo artículo 239 señala que la presidencia “se turnará anualmente”.

Con esa reforma, primero fue reelegida la vocal Soledad Gennari y luego Mazieres, quien lleva dos años consecutivos al frente del tribunal, el máximo permitido por la norma vigente.

Los fundamentos del proyecto de Gass sostienen que la nueva redacción respeta la “voluntad del constituyente, sin crear trabas o requisitos ajenos al texto constitucional”. Aunque el legislador no integra el oficialismo ni los bloques aliados, consiguió rápidamente respaldo para avanzar.

Durante el debate, el diputado oficialista Francisco Lepore, de Avanzar, afirmó que estaba de acuerdo con la propuesta porque consideraba “un error que mediante una ley uno de los poderes del Estado limite el gobierno de otro poder del Estado”. Ernesto Novoa, jefe del bloque Comunidad, también defendió la “autonomía” del tribunal para definir sus autoridades.

Antes de votar el despacho, la diputada del MPN Ludmila Gaitán planteó que la reforma implicaba avalar la reelección indefinida. “Yo (podría) ser 20 años presidenta del tribunal”, preguntó en la comisión. Gass respondió: “Se elijen anualmente”.

Gaitán también advirtió que la Constitución habla de que el cargo se “turna” y sostuvo que esa condición debería quedar reflejada en la ley. Para el legislador del PRO Damián Canuto, la alternancia queda garantizada por la realización de una elección anual dentro del órgano colegiado.

Si la reforma se sanciona, Mazieres podrá continuar como presidente del TSJ en 2027. En ese caso, también quedará al frente de la Junta Electoral durante el año en que Neuquén elegirá gobernador, vice, renovará la Legislatura, todas las intendencias y los concejos deliberantes.