La expansión de los regímenes de intercambio de información fiscal marca un cambio profundo en la administración internacional de bienes. En los próximos años, la privacidad sobre activos financieros, criptoactivos e inmuebles continuará reduciéndose a medida que más países coordinen normas y compartan datos.

Hasta ahora, el foco principal estuvo puesto en los activos financieros. A nivel global funcionan dos sistemas: FATCA, en Estados Unidos, y el Estándar Común de Información (CRS), aplicado en el resto del mundo. En ese marco, suele discutirse el alcance del intercambio entre Argentina y otras jurisdicciones.

Sin embargo, esa información financiera aparece como una primera etapa de un proceso más amplio. El siguiente paso ya está definido y apunta a los criptoactivos. El intercambio comenzará en 2027 para 48 países, incorporará otros 27 en 2028 y llegará a Estados Unidos en 2029.

El calendario muestra la velocidad del avance regulatorio. Islas Caimán empezará a intercambiar información en 2027, mientras que Suiza e Islas Vírgenes Británicas lo harán en 2028. Entre esos tres años, más de 70 países, cerca de 80, habrán aceptado compartir datos sobre este tipo de activos.

La coordinación entre jurisdicciones fiscales también alcanza a los bienes inmobiliarios. Antes de que entre en vigor el intercambio sobre criptoactivos, 26 países ya firmaron un acuerdo para compartir información sobre activos inmobiliarios.

Ese punto modifica el escenario para quienes poseen propiedades fuera de su país. Una casa de descanso en Costa Rica, Suiza, Grecia, Brasil o Chile dejará de ofrecer un nivel de reserva muy distinto al de una cuenta bancaria en Suiza o en Panamá, jurisdicciones que ya intercambian información todos los años.

En este contexto, los contribuyentes enfrentan menos alternativas para mantener activos fuera del radar fiscal, ya sea mediante cuentas, criptomonedas o inmuebles. La planificación patrimonial queda atravesada por una actualización permanente, en la que anticipar cambios regulatorios se vuelve tan relevante como cumplir con las normas vigentes.