Mauro Calcagno tiene 26 años, es de Bariloche y desde hace cuatro años forma parte de Disney On Ice, el espectáculo familiar sobre hielo que este mes llegó al Movistar Arena, en Buenos Aires. Su recorrido incluye giras por 48 de los 50 estados de Estados Unidos, Puerto Rico, México, Paraguay y Brasil.
“Paso entre 7 a 9 meses al año haciendo giras y el resto, en Argentina. Es un sueño aunque llegué a esto medio tirado de los pelos y en plena pandemia”, contó.
El vínculo de Mauro con el patín sobre hielo empezó después de probar otros deportes que no lo atraían, como fútbol, tenis, básquet y natación. La disciplina lo fascinó y lo llevó a competir a nivel internacional en representación de la Argentina.
En 2018, con 17 años, se instaló en Canadá para entrenar con coaches de ese país y competir. Allí cumplió 18 años viviendo solo. Pero en un Gran Prix en Eslovaquia sufrió una lesión que marcó un quiebre: “Me lastimé en un Gran Prix en Eslovaquia y tuve que competir con dos Diclofenac; los Ibuprofeno ya no hacían efecto”, recordó.
Los médicos le recomendaron seis meses de reposo, aunque la pausa terminó extendiéndose a tres años. “No quería subirme al hielo para nada”, dijo sobre un período que definió como “los más oscuros de su vida”. En ese tiempo se radicó en Buenos Aires, estudió Marketing, terminó la carrera y luego volvió a Bariloche sin una certeza sobre su futuro.
La oportunidad apareció casi por casualidad, a través de un anuncio en Facebook de una productora que buscaba patinadores hombres para Disney On Ice. Mauro envió un video para la audición. “Era el año 2021. Recibí un mail en el que me decían que cuando hubiera un lugar en el show, me llamarían. Yo lo que quería, en realidad, era competir; no me interesaba mucho el negocio del show. Mi plan era ir a los Juegos Senior para representar a Argentina, pero no se dio”, señaló.
Mientras esperaba novedades, se inscribió en la Facultad de Abogacía en Buenos Aires. Explicó que el lenguaje jurídico le resultaba cercano porque sus dos padres son abogados. Sin embargo, durante un viaje a Punta del Este con su madre decidió decirle que iba a dejar la facultad: “Quería darme una chance para explorar mi veta artística. Quería cantar, viajar, actuar”.
Una semana después recibió el correo de Disney: había un papel para él. “Cuando le solté la mano a mis estudios formales, yo sabía que quería encaminar mi profesión artística. Ya no quería competir por ese lado oscuro que tiene el deporte, al igual que la gimnasia artística y deportes de tecnicidad alta”, afirmó.
El regreso al hielo no fue inmediato. Después de tres años sin patinar, debió reencontrarse con la disciplina con esfuerzo, apoyo familiar y acompañamiento de coaches. “En plena pandemia, volví a subirme a los patines en la pista de Rapa Nui. En un mes debía iniciar los ensayos en Estados Unidos, pero no tenía visa, trámite que me demoró tres meses. Cuando me uno al tour, me tuve que aprender todo sin ensayos”, relató.
Su primer show fue en Estados Unidos, en septiembre de 2022. El primer personaje que interpretó fue Kristoff, de Frozen. Luego también representó a Bruno Madrigal, de Encanto; el príncipe Eric, de La Sirenita; Aladyn; y Miguel, de Coco.
“Hay mucha oportunidad para crecer en la compañía. Te dan mucha rama para explorar el personaje aunque todo es bastante estricto”, explicó. También aclaró que es primer suplente de esos personajes y que las rotaciones dependen de las necesidades de cada función: “Hay gente que se enferma. Por eso, nos tienen a todos haciendo de todo”.
El elenco está integrado por 45 patinadores de Tailandia, Estonia, Rusia, Canadá, Japón, Argentina, Brasil, México, Inglaterra, España, Italia y Alemania, entre otros países.
En julio, el show desembarcó en el Movistar Arena con una propuesta que reúne a personajes de Frozen y Encanto, además de la participación de Stitch por primera vez en vivo. La agenda incluye dos funciones por día de martes a viernes y tres los sábados y domingos. A eso se suman ensayos, cambios por idioma y posibles incorporaciones de personajes según cada país.
“Me dan la chance de actuar y cantar. Siempre me gustó cantar y bailé como parte de este deporte también. Me encantaría hacer esto hasta que me den las piernas. Perdí la cuenta de por cuántos shows pasé, pero son unos 370 por temporada y transito mi cuarto año”, dijo Mauro.
Al mirar hacia atrás, considera que el cuerpo fue clave para salir de aquella etapa difícil: “Lo único que hice fue cuidar mi cuerpo y creer en las capacidades que tengo. Eso me salvó, pero no fui yo solo. Fue con ayuda de mi familia, mis amigos y el psicólogo”.
También destacó el acompañamiento de sus padres. “Mis viejos sembraron esto en mí, mi papá siempre dijo que sí a todo lo que era deporte. Y a lo artístico. Mi mamá dudaba, decía que no era más que un niño que no podía vivir solo en Canadá. Aún así confió en mí y me acompañó desde la distancia”, expresó.
Después de cumplir el objetivo de trabajar en un espectáculo internacional, Mauro proyecta otro deseo: transmitir su experiencia a nuevas generaciones y acompañar a jóvenes argentinos que quieran seguir un camino en el patinaje sobre hielo.
Mauro Calcagno, el barilochense que volvió al hielo de la mano de Disney On Ice
Después de una lesión en una competencia internacional, el patinador dejó la actividad durante tres años. En 2021 fue convocado por Disney On Ice y hoy integra una gira que realiza cerca de 370 funciones por temporada.
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