Neuquén actualizó el canon por extracción de agua superficial y subterránea destinada a la industria hidrocarburífera y puso en marcha un esquema de bonificaciones para promover el reuso de agua de producción en Vaca Muerta. La medida fue establecida mediante el Decreto 792/26, vigente desde el 1° de julio.
El nuevo esquema fija un canon base de 36 pesos por metro cúbico para el agua superficial y de 54 pesos por metro cúbico para el agua subterránea. Según la norma, esos valores se actualizarán trimestralmente por inflación.
Una operación de fractura hidráulica en un pozo horizontal de Vaca Muerta requiere entre 20.000 y 30.000 metros cúbicos de agua. Con los nuevos montos, el costo base por canon se ubica entre 720.000 y 1.080.000 pesos por pozo, sin incluir extracción, transporte ni tratamiento.
La contracara del aumento es el sistema de descuentos. Las operadoras que acrediten la reutilización de agua de producción, es decir el agua salada que emerge del subsuelo junto con los hidrocarburos, podrán acceder a bonificaciones de hasta el 80% sobre el canon base. Para obtener el beneficio máximo deberán demostrar que al menos el 70% del agua utilizada en la fractura proviene del reuso.
El tratamiento del agua de producción representa un desafío técnico para la actividad. Ese fluido puede presentar alta salinidad, metales pesados, hidrocarburos disueltos y bacterias que interfieren con los fluidos de fractura, por lo que requiere procesos previos antes de ser reutilizado en una nueva operación de estimulación.
En la cuenca, YPF, Pan American Energy y TotalEnergies ya cuentan con instalaciones de tratamiento de agua en algunos de sus bloques más activos. En determinadas áreas, el reuso supera el 50% del agua total empleada, según el texto original.
La decisión provincial se da en un contexto de expansión prevista para Vaca Muerta. La aprobación del RIGI para proyectos upstream de hidrocarburos, mediante el Decreto 105/2026, abrió la posibilidad de una nueva etapa de inversiones que podría duplicar la actividad de perforación en los próximos cinco años.
Ese crecimiento implicaría más pozos, más operaciones de fractura y una mayor demanda de agua en una cuenca donde los ríos Neuquén y Limay ya reciben presión de distintos usos, entre ellos el agro, el consumo urbano y la generación hidroeléctrica.
La AIC monitorea este escenario desde hace tiempo. De acuerdo con los estudios de disponibilidad hídrica mencionados, el sistema podría absorber el crecimiento proyectado de Vaca Muerta si las operadoras avanzan de manera sostenida en el reuso, mientras que sin ese cambio el margen disponible se reduciría a medida que aumente la actividad.
Con este esquema, Neuquén busca que el precio funcione como incentivo para acelerar inversiones en infraestructura de tratamiento y reutilización de agua dentro de la industria hidrocarburífera.
Neuquén actualizó el canon del agua para la actividad hidrocarburífera
El Decreto 792/26 fijó nuevos valores para la extracción de agua superficial y subterránea y estableció bonificaciones de hasta el 80% para operadoras que reutilicen agua de producción en Vaca Muerta.
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