María Emilia Soria, intendenta de General Roca y exdiputada nacional, avanza en la construcción de su candidatura a la gobernación de Río Negro por el peronismo, con una postura opositora a la gestión de Alberto Weretilneck y críticas al modo en que se desarrollan los proyectos exportadores vinculados a Vaca Muerta en la provincia.

La dirigente encabezará un acto político el sábado 8 de agosto en General Roca, aunque evitó presentarlo como un lanzamiento formal. “Todavía no tenemos calendario electoral, así que no podríamos hablar de candidaturas. Sí de aspiraciones y de un esquema de trabajo de cara al proceso electoral”, planteó en diálogo con EN/CLAVE.

El encuentro convocará a referentes del PJ rionegrino, extrapartidarios y agrupaciones que buscan integrar una alianza más amplia para las elecciones del año próximo. Soria definió al justicialismo como la “columna vertebral” del armado, pero pidió “amplitud, mucha escucha y trabajar en la unidad”.

Según pudo saber EN/CLAVE, también se espera la presencia de dirigentes de la UCR, partido que hoy se encuentra dividido frente al apoyo a Juntos Somos Río Negro. En el peronismo apuntan a sumar a radicales “de buena madera”, en referencia a quienes se pronunciaron en defensa de la universidad pública y a quienes “se pintaron de verde”, pero no fueron escuchados por el gobierno provincial.

El peronismo llegará a la elección de 2027 con el impulso del triunfo en las legislativas nacionales del año pasado y con una unidad que otros distritos todavía no lograron consolidar. Soria ratificó que aspira a integrar la fórmula con un dirigente de Bariloche, la ciudad con mayor peso demográfico de Río Negro, aunque aclaró que todavía no hay nombres definidos porque “las conversaciones no están 100% definidas”.

Ese escenario también abre una definición para La Libertad Avanza: competir con una lista propia, con Enzo Fullone o Aníbal Tortoriello, o evitar una división en tres y respaldar una eventual reelección de Weretilneck.

En paralelo, Soria endureció sus cuestionamientos sobre el impacto local de los proyectos hidrocarburíferos. “No me opongo al VMOS, a ser exportadores, pero no podemos ser solamente eso y descuidar a nuestras economías regionales que son las que verdaderamente dan trabajo”, sostuvo.

La intendenta afirmó que en Río Negro se habla casi exclusivamente de hidrocarburos desde hace un año y advirtió: “No estoy de acuerdo en ser el furgón de cola de Vaca Muerta, de apostar 100% a hacer solamente eso”. En esa línea, pidió diversificar la matriz productiva “sin tirar por la borda la fruticultura, la ganadería, la pesca, el turismo”.

Soria formó parte del grupo de 30 intendentes que el 1 de julio recorrió junto al gobierno provincial las obras de VMOS en Punta Colorada. Además de la visita oficial, mantuvo reuniones en Sierra Grande para conocer la situación de la ciudad más cercana al proyecto.

“Le pregunté a la dueña de un hotel quiénes son los que se hospedan y me dijo mexicanos, colombianos, entrerrianos, misioneros, ninguno de la provincia de Río Negro”, relató. Luego señaló que dentro del complejo de VMOS se construye un alojamiento para 700 personas y advirtió que eso podría limitar el consumo en la localidad, porque los trabajadores permanecerían dentro del predio.

También dijo que la Cámara de Comercio de Sierra Grande le transmitió preocupación porque, hasta ahora, ninguna pyme local de Río Negro, incluso de esa ciudad, pudo ofrecer servicios al desarrollo. Remarcó, además, que se trata de un proyecto para exportar crudo “ni siquiera con un valor agregado” y no de una refinería.

La intendenta recordó que, antes del desembarco del proyecto, “nos visitaron consultoras canadienses para decirnos el impacto que iba a tener en nuestra comunidad el paso de los caños y, sin embargo, nada de eso sucedió”. Según afirmó, el empleo generado fue temporal, de “dos meses, tres o cuatro”, y “todo el resto no se vio”.

Soria sostuvo que el cambio de paradigma hacia los hidrocarburos puede ser “positivo”, pero reclamó que Río Negro exija mejores condiciones, como a su entender ocurre en Neuquén. Mencionó que la provincia vecina licitará un proyecto para ampliar el sistema de riego e irrigar 50.000 hectáreas, y que financiará rutas del corredor petrolero con parte de las regalías.

En contraste, señaló que la “famosa ruta de la arena de Río Negro”, si finalmente avanza, se hará con crédito tomado por la provincia y no con esfuerzo de las operadoras. “Otras provincias no pierden las inversiones por simplemente plantarse en algunos términos. Los neuquinos exigen cosas y no está mal”, afirmó.

“Acá por exigir algo razonable para los rionegrinos tienen terror de perder la iniciativa. Yo no lo veo así. Han conformado a Río Negro con poder exigir 50 trabajadores de la Uocra y estamos hablando de proyectos grandes que atraviesan la provincia, las comunidades y no han dejado nada”, cuestionó.

Roca, segunda ciudad más poblada de la provincia, adhirió al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) por iniciativa de Soria como señal de “buen entendimiento”. Sin embargo, la intendenta aseguró que el Parque Industrial no recibió nuevas inversiones desde la sanción de esa adhesión.

La dirigente también vinculó su decisión de competir con el deterioro de servicios públicos. “En el hospital de Villa Regina hace 15 días que a los pacientes les dan solamente verduras, porque el hospital no compra carne, no compra leche, no compra legumbres, no compra pollo”, afirmó.

“Ese es el paradigma que tenemos en Río Negro: por un lado hablamos solamente de petróleo y por otro lado los hospitales se caen a pedazos”, agregó. Y cerró: “¿Por qué quiero ser candidata? Bueno, por todo eso quiero ser candidata. Porque en Río Negro hemos normalizado situaciones que afectan a la calidad de vida de mis vecinos”.