En el último Supplier Day organizado por EconoJournal, especialistas en finanzas analizaron la brecha que existe entre el ritmo de inversión de Vaca Muerta y la capacidad de financiamiento de las pymes proveedoras del sector. El panel contó con la participación de Alejandro Granado, CEO de FIDaval; Daniel Lerner, Managing Director de Adcap Grupo Financiero; y la moderación de Marcelo García, director para América Latina de Horizon Engage.

Lerner puso en cifras la concentración del crédito disponible. Según señaló, en lo que va de 2026 hubo alrededor de 9.000 millones de financiamiento hard dollar para empresas argentinas. De ese total, entre 5.000 y 6.000 millones fueron destinados a compañías energéticas y 3.500 millones a Vaca Muerta, pero concentrados en cinco grandes empresas. “Las medianas y las pequeñas no tienen acceso”, remarcó.

El ejecutivo de Adcap sostuvo que las compañías que busquen financiamiento internacional deberán modificar su forma de trabajar y de presentar información. Explicó que los inversores del exterior exigen procesos de due diligence y que muchas firmas locales no tienen ese ejercicio incorporado porque durante 20 o 30 años casi no hubo financiamiento internacional.

Ante una consulta de García sobre las recomendaciones centrales para las pymes, Lerner indicó que las empresas necesitan contar con una visión clara y un plan de negocios de mediano plazo. Planteó la importancia de definir misión, metas, objetivos y la forma de alcanzarlos, con un esquema a tres o cinco años respaldado por análisis de rentabilidad.

Luego, García preguntó al auditorio cuántos empresarios tenían un plan de tres a cinco años y solo un puñado levantó la mano. A partir de allí, Lerner también remarcó la necesidad de profesionalizar la estructura societaria, ordenar el management, mejorar los servicios contables e impositivos y contar con estados financieros más sólidos.

Otra de sus recomendaciones fue gestionar con criterios de rentabilidad y productividad. Según resumió, las pymes deben dejar atrás una lógica asociada a la inflación, en la que los aumentos de precios podían tapar problemas de eficiencia, y empezar a medir rentabilidad por unidad de negocio, productividad y retorno sobre el capital.

Granado, por su parte, describió un “descalce estructural” entre la velocidad de las inversiones que requieren las operadoras y la capacidad crediticia de las cadenas de valor, integradas en general por pymes limitadas por sus balances. “Vaca Muerta es un Fórmula 1 que va a 300 kilómetros por hora y le pedimos a las cadenas de valor que sigan ese ritmo cuando están arriba de una F100 o de un Fiat 600”, afirmó.

Para el CEO de FIDaval, los bancos y las operadoras petroleras son actores clave para achicar esa distancia. Sobre las entidades financieras, sostuvo que deberían revisar la manera en que califican el riesgo de las pymes, ya que suelen mirar balances e historia pasada, cuando en este sector el activo más importante son los contratos futuros y los flujos esperados.

También planteó que las operadoras deberían asumir una mayor responsabilidad en el financiamiento de sus cadenas de valor. En ese sentido, señaló que contratos de mayor plazo y previsibilidad, por ejemplo de dos o tres años, permitirían que las pymes acrediten ingresos futuros ante los bancos. Según su visión, las operadoras deberían funcionar como “ancla financiera” y compartir parte del riesgo.

Consultado por García sobre si las operadoras deberían otorgar una especie de aval a través de contratos futuros, Granado respondió que sí. Indicó que desde la SGR ya realizaron operaciones de financiamiento de cadena de valor en las que la operadora actuó como fiadora cuando la pyme necesitaba adquirir bienes de capital.

Lerner también proyectó cómo podría evolucionar el financiamiento para proveedores de Vaca Muerta. Mencionó como referencia el pipeline del RIGI, que ubicó entre 20.000 millones y 30.000 millones, según se incluyan o no determinados proyectos, aunque aclaró que ese esquema hoy alcanza a grandes empresas y no contempla a los proveedores pymes.

El directivo de Adcap afirmó que existe interés de fondos del exterior y necesidad local, pero que todavía falta resolver cuestiones de estructuración, regulación y previsibilidad contractual. Advirtió que no se puede financiar contra contratos spot que pueden cancelarse o postergarse de un día para otro, y sostuvo que las operadoras deberían avanzar hacia esquemas take or pay o contratos con valores de cancelación.

Sobre el posible impacto del ciclo electoral en el apetito inversor durante el próximo año o año y medio, Lerner consideró que Vaca Muerta y otros recursos naturales mitigan bastante ese riesgo. Aclaró que, ante una mayor incertidumbre, lo que podría cambiar es el costo del financiamiento, no necesariamente la decisión de invertir.

Por último, Granado se refirió a la posibilidad de canalizar más ahorro nacional hacia la cadena de valor del oil&gas. Señaló que hay excedente de flujos en dólares en Argentina y que se están desarrollando fondos privados para financiar pymes. También mencionó líneas bancarias en dólares de hasta cinco años, el rol de las SGR como mitigadoras de riesgo, pagarés bursátiles avalados de hasta tres años y ON pymes avaladas de hasta dos años en pesos.

El CEO de FIDaval remarcó que existen herramientas locales, aunque acotadas, y sostuvo que el desafío es encontrar socios con un abanico de instrumentos para acompañar a las pymes, entre ellos bancos, empresas de leasing y Alycs vinculadas al mercado de capitales.