El crecimiento de Vaca Muerta también plantea nuevos desafíos fuera de los yacimientos. En campamentos, complejos habitacionales, hoteles y otros establecimientos vinculados al Oil & Gas, el control de las personas que ingresan y salen aparece como una necesidad cada vez más relevante en localidades como Añelo y Rincón de los Sauces.

En ese contexto, la seguridad electrónica comenzó a ofrecer soluciones basadas en reconocimiento facial, códigos QR, barreras electrónicas, conectividad satelital y sistemas de monitoreo inteligente. El objetivo es mejorar la trazabilidad de los accesos y contar con registros digitales sobre los movimientos dentro de esos espacios.

Fabián Sciola, director de Axis Seguridad Electrónica, explicó en una entrevista con Vaca Muerta News que el desarrollo de la actividad petrolera abrió un nuevo campo de demanda para el sector. “En la parte petrolera, no sé dónde podemos entrar porque no hay edificios como en las ciudades grandes. Pero sí hay necesidades que podemos cubrir”, señaló.

Uno de los focos está puesto en los campamentos donde se alojan trabajadores de operadoras y empresas de servicios. Según Sciola, en algunos lugares relevados no existían herramientas precisas para saber quién entraba o salía. “En los campamentos que visitamos no había ningún tipo de control, no sabía quién entraba, quién salía”, indicó.

Para responder a esa situación, la empresa trabaja junto con sus socios en un sistema que utiliza conectividad mediante Starlink, pensado para zonas donde la infraestructura tradicional puede ser limitada. Desde el ingreso de un campamento, la herramienta permite establecer comunicación con el responsable del establecimiento o con distintos sectores donde se encuentran alojados los trabajadores.

El esquema incorpora identificación y autorización digital. “Se detecta quién es la persona y si tiene un código de autorización o un QR, puede ingresar automáticamente con una barrera electrónica que abra la puerta”, detalló Sciola. Así, el acceso deja de depender solo de controles manuales y queda asociado a información que puede registrarse y consultarse.

La misma tecnología puede aplicarse en hoteles y complejos habitacionales de Añelo y Rincón de los Sauces, donde la expansión petrolera elevó la demanda de alojamiento. Sciola afirmó que estos sistemas permiten precisar quién ingresa, quién se retira y en qué horario. “Le ofrecemos un control exacto de cada uno de los que ingresan al complejo, antes de ingresar al complejo sabés quién entra, quién sale, a qué hora”, sostuvo.

Otra de las herramientas mencionadas es el reconocimiento facial, asociado a una base de datos para almacenar los movimientos. “Tener todo esto con ingreso facial y con una base de datos que te permita después saber a qué hora entraron, a qué hora salieron, tener todo un control de esto”, afirmó el director de Axis.

Sciola consideró que en Vaca Muerta el tema tiene una importancia particular por el carácter estratégico de la actividad. “En toda la zona de Añelo, Vaca Muerta, hay que extremar el tema de seguridad”, expresó.

La evolución de estos sistemas forma parte de un proceso más amplio dentro de la compañía. Sciola recordó que Axis tiene origen en una actividad iniciada en 1980, cuando su padre realizaba trabajos de telefonía y videoporteros en una Neuquén con pocos edificios y una infraestructura tecnológica muy distinta. “En los ´80 todavía no había nada de electrónica, era todo electromecánico”, recordó.

Con el paso del tiempo, la firma pasó de los porteros y cableados tradicionales a cámaras, controles de acceso y sistemas digitales. Según Sciola, algunos edificios ya cuentan con videoporteros capaces de identificar personas mediante reconocimiento facial y registrar ingresos en bases de datos. “Hoy hay mucho de seguridad. La mayoría de los videoporteros te ofrecen la posibilidad de reconocimiento facial que te lo mandan todo a una base de datos y vos podés saber quién ingresa a cada lugar, a qué hora, nombre de la persona”, explicó.

La transformación también incluye monitoreo remoto. Sciola mencionó los denominados “tótem vigía”, equipos que funcionan como una guardia digital para observar lo que sucede en un espacio determinado y reducir la necesidad de vigilancia presencial permanente.

De acuerdo con el empresario, las consultas por este tipo de soluciones ya empezaron a aparecer en la región. “Con todo lo que estuve hablando en las ruedas de negocio de Añelo me decían: ‘Uh, esto está genial porque lo necesito para mi complejo’”, contó. También indicó que realizaron algunas cotizaciones para implementar sistemas en complejos de la localidad.

“La idea es centralizar toda la información en una base de datos y que ellos puedan ver con las cámaras inclusive y saber quién entra, quién sale, tener todo muy regulado y establecido”, concluyó Sciola.

En una etapa de expansión productiva y habitacional, estas herramientas buscan responder a una demanda concreta: administrar espacios con mayor circulación de trabajadores, conocer en tiempo real quién accede a cada establecimiento y disponer de registros digitales para fortalecer el control de accesos.