La actividad energética argentina mantuvo un ritmo intenso durante julio, con Vaca Muerta en el centro de nuevas inversiones y con el precio internacional del petróleo en recuperación.

Según el informe mensual de Energía y Mercado de julio de 2026, elaborado por Regional Investment Consulting (RICSA), el sector sumó proyectos vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), mientras avanzan obras clave para ampliar la capacidad de transporte y exportación.

Uno de los datos destacados fue el progreso del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que al 28 de julio superó el 70% de avance. La obra, impulsada por un consorcio de ocho petroleras, prevé realizar la primera carga desde Punta Colorada entre fines de 2026 y comienzos de 2027, con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios.

En paralelo, Vista pidió el 21 de julio la adhesión al RIGI para desarrollar Bandurria Norte, un proyecto de US$ 5.800 millones. El área pertenece en un 100% a la compañía y contempla 332 pozos horizontales y una planta de 40.000 barriles por día.

El objetivo de Vista es alcanzar una producción de 50.000 barriles equivalentes de petróleo por día y anticipar un desarrollo que, sin el RIGI, estaba previsto para 2030.

Pampa Energía también avanzó con Rincón de Aranda, una iniciativa de US$ 4.500 millones que ingresó al RIGI y se transformó en el proyecto número 20 aprobado bajo ese régimen, que acumula US$ 46.000 millones.

El desarrollo de Rincón de Aranda prevé exportaciones por US$ 17.000 millones durante 30 años y una producción de 45.000 barriles diarios en 2027, frente a los 27.000 barriles por día actuales.

El informe de RICSA también incluyó a Fértil Pampa, la planta de urea que Pampa Energía construirá en Bahía Blanca por US$ 2.700 millones. Es el segundo proyecto propio de la empresa dentro del RIGI, junto con Rincón de Aranda. En total, Pampa acumula US$ 7.200 millones aprobados bajo el régimen.

En materia de comercio exterior, el documento señaló que las exportaciones de combustibles y energía llegaron en junio a US$ 1.406 millones, de acuerdo con datos del INDEC. La cifra representó una suba interanual del 31,1%.

Ese incremento estuvo explicado por una mejora de precios del 47,8%, pese a una baja del 11,7% en las cantidades exportadas. Con ese resultado, el superávit energético del primer semestre alcanzó US$ 5.950 millones, el mejor registro para ese período en una década.

El contexto internacional también acompañó la dinámica del sector. Según datos de la EIA citados por RICSA, el Brent había llegado a casi US$ 126 en marzo, durante el pico del conflicto, y luego descendió hasta US$ 68,53 a comienzos de julio.

Hacia el cierre de julio, la ruptura del cese del fuego entre Estados Unidos e Irán volvió a empujar los precios. El Brent alcanzó US$ 105,32 el 23 de julio, su valor más alto en meses.

Durante la primera semana de agosto, el crudo se estabilizó cerca de los US$ 88 y luego retomó la suba, hasta superar los US$ 93 hacia el 11 de agosto.

La recuperación del petróleo también se reflejó en el mercado de capitales. Durante julio, la mayoría de las acciones energéticas argentinas cerraron en alza tanto en pesos como en dólares, en línea con el avance mensual del Brent, que subió 23,6%, y del WTI, que aumentó 21,8%.

YPF encabezó las subas mensuales en dólares, con un incremento del 15,5%, y acumuló un avance interanual del 56,6%. Vista subió 10,4% en el mes y 57,6% interanual, mientras que Pampa Energía registró una mejora mensual del 7,5% y del 16,1% interanual.

TGS avanzó 7,1% en julio y 10,9% interanual. Central Puerto subió 2,7% mensual y 25% interanual. Edenor aumentó 7,5% en el mes, aunque acumuló una caída interanual del 5,9%.

Para RICSA, julio combinó una recuperación del precio internacional del petróleo, nuevos proyectos energéticos bajo el RIGI, el avance del VMOS y un superávit energético récord para el primer semestre.