La Patagonia Sur atraviesa este miércoles 22 de julio de 2026 una jornada marcada por el frío extremo, con sectores de Chubut y Santa Cruz bajo alerta roja y naranja del Servicio Meteorológico Nacional.

En ese contexto, el municipio de Comodoro Rivadavia dispuso el corte total de la avenida Ducós, en la costanera, durante la noche de este miércoles y la madrugada siguiente. La medida busca prevenir riesgos para automovilistas, ciclistas y peatones ante el pronóstico de una marejada intensa y la presencia de hielo sobre la calzada.

El secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, confirmó la decisión en diálogo con SETA TV. Según explicó, la Subsecretaría de Protección Ciudadana de Chubut había anticipado temperaturas de entre cuatro y cinco grados bajo cero para la madrugada, un escenario que finalmente se registró.

Gómez indicó que Defensa Civil reforzó los recorridos preventivos en esquinas y calles donde las pérdidas de agua suelen generar escarcha. También se arrojó sal para reducir el riesgo de accidentes. Hasta el momento no se informaron hechos graves, aunque el funcionario pidió circular con extrema precaución porque la ciudad amaneció completamente congelada.

La marejada prevista para Comodoro Rivadavia llegaría durante la noche de este 22 de julio de 2026 y se extendería hasta entrada la madrugada. Gómez advirtió que podría ser más intensa que la registrada la semana pasada y señaló que coincidirá con una marea muy elevada.

El funcionario recordó que en el temporal anterior varios automovilistas fueron sorprendidos por el ingreso de agua sobre la calzada. Por eso, la restricción en la avenida Ducós alcanzará a todo tipo de circulación.

La coordinación de los bloqueos preventivos quedó a cargo del subsecretario de Vialidad Urbana, Walter Navarro, junto con Defensa Civil y Maquinaria Vial. El objetivo es desplegar equipos pesados antes de que las lluvias previstas para el jueves 23 de julio de 2026 coincidan con la pleamar.

La semana anterior, olas de hasta seis metros rompieron tramos de la calzada costera de la avenida Ducós y obligaron a una intervención de emergencia. La cooperativa de servicios local inició relevamientos para evaluar posibles daños en redes eléctricas.

Los relevamientos también detectaron roturas por la fuerza del agua en la zona sur de la ciudad y en Kilómetro 5, donde cedieron defensas improvisadas frente al oleaje constante. Otro punto sensible es el sector de la Usina, donde varias viviendas quedaron expuestas al avance del mar durante las últimas marejadas.

Gómez confirmó que este miércoles recorrería la zona junto a vecinos para evaluar medidas paliativas. También reconoció que el reclamo por la construcción de un muro de contención debe convertirse en una prioridad hacia adelante.

Para el nuevo frente se esperan además unos 40 milímetros de lluvia, un volumen que podría saturar los desagües urbanos. El municipio admitió que una obra de protección costera de gran escala requiere una inversión que, en lo inmediato, supera las posibilidades del presupuesto local.

En Santa Cruz, la provincia más afectada, hay áreas bajo alerta roja y otras bajo alerta naranja. La cordillera y la meseta de Lago Buenos Aires, Río Chico, la cordillera de Lago Argentino y la de Güer Aike registran máximas de apenas 2 grados bajo cero y mínimas de hasta 16 bajo cero.

En los departamentos Deseado y Magallanes, la meseta de Corpen Aike, la de Lago Argentino y la de Güer Aike permanecen bajo alerta naranja, con temperaturas de entre 5 grados bajo cero y 0 grados.

En el sudeste de Chubut, Comodoro Rivadavia espera una mínima de cuatro grados bajo cero, mientras que en Sarmiento el termómetro bajará hasta los cinco bajo cero.

El fenómeno está asociado al ingreso de un centro de baja presión desde el océano Pacífico, que aporta aire húmedo y aumenta la probabilidad de lluvias y nevadas.

Ante este escenario, el gobierno santacruceño pidió evitar viajes innecesarios en los momentos de mayor intensidad, reducir la velocidad ante nieve o hielo, abrigarse con varias capas de ropa y no utilizar braseros ni sistemas de combustión en ambientes cerrados por el riesgo de intoxicación con monóxido de carbono.