El Gobierno nacional informó cómo se preparó el operativo de seguridad para el partido entre Argentina e Inglaterra por el Mundial 2026, previsto para este miércoles. La planificación incluye accesos diferenciados para las hinchadas, refuerzo policial, restricciones para ingresar con elementos de contenido político, racial o religioso, y controles sobre personas con antecedentes de violencia en espectáculos deportivos.

La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, explicó este martes en declaraciones a Radio La Red que la delegación argentina participa de reuniones diarias en el Centro Internacional de Cooperación Policial, ubicado en Leesburg, en las afueras de Washington.

Según precisó, en ese centro trabajan enlaces de seguridad argentinos desde el inicio del Mundial. Allí participan el director del programa Tribuna Segura y un comisario mayor de eventos deportivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.

Monteoliva indicó que antes de cada encuentro se elabora un documento técnico denominado Prematch, que funciona como evaluación de riesgo. En el caso de Argentina, ya se realizaron seis informes de ese tipo. Allí se analizan antecedentes entre parcialidades, puntos de concentración de hinchas, movilizaciones y contexto general del partido.

La funcionaria detalló que, tras la reunión del lunes, se resolvió reforzar la presencia de agentes. El dispositivo contará con aproximadamente 1600 efectivos, entre personal del Estado de Georgia, seguridad privada y agentes interjurisdiccionales.

Uno de los aspectos definidos fue la organización de los ingresos al estadio. Monteoliva señaló que la FIFA prioriza la integración de espectadores en competencias internacionales y que no habrá una segregación total de parcialidades dentro del estadio. Sin embargo, por el volumen de público, se acordó que los simpatizantes argentinos ingresen por la puerta número cuatro y los ingleses por la puerta número tres. También afirmó que la totalidad de las entradas ya fue vendida y que las zonas están asignadas.

Consultada por la posibilidad de ingresar con banderas o elementos alusivos a las Islas Malvinas, la ministra sostuvo que no se permitirá el acceso con botellas ni con banderas, camisetas, trapos u otros objetos que contengan mensajes de contenido político, provocación racial o provocación religiosa.

Monteoliva aclaró que las definiciones surgieron de una reunión en la que participaron la FIFA, el FBI, la Policía de Georgia y Miami, además de las delegaciones argentina e inglesa. También remarcó que ningún país tiene injerencia directa en la planificación del operativo, aunque sí puede realizar recomendaciones o sugerencias.

El protocolo tuvo repercusión política en Argentina. Desde la oposición en el Congreso cuestionaron la restricción para manifestarse por Malvinas durante el partido. El diputado santafesino Esteban Paúlón expresó su rechazo al aval de la ministra a la prohibición de visibilizar el reclamo de soberanía argentina sobre Malvinas en el encuentro Argentina-Inglaterra.

Paúlón afirmó además que la soberanía sobre Malvinas no es un mensaje político, sino un mandato constitucional irrenunciable, y ratificó el derecho ciudadano a visibilizar esa causa histórica en todo lugar y contexto.

Sobre el control de barras bravas, Monteoliva dijo que en lo que va del Mundial fueron identificados 13 argentinos a partir del trabajo del centro de análisis y cooperación policial. Según explicó, algunos intentaron eludir controles, ingresar con entradas falsas o vulnerar el sistema de seguridad. A esas personas se les aplicó una restricción administrativa de concurrencia, tanto en el exterior como para cuando regresen al país.

La ministra detalló que el Gobierno puso a disposición de Estados Unidos el Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión, que incluye a 33 mil personas. Aclaró que la autoridad local estadounidense tiene la decisión final sobre el uso de ese listado.

También señaló que se reforzaron controles en fronteras, puertos y aeropuertos argentinos, ante la posibilidad de que personas viajen primero hacia países limítrofes con destino final a Estados Unidos.

Por último, Monteoliva mencionó la implementación de la alerta Alcon, un sistema silencioso de alerta temprana que informa sobre la salida del país de personas con antecedentes de violencia en espectáculos públicos, sin que lo advierta la persona alcanzada por la restricción ni el funcionario migratorio que interviene en el trámite.