El episodio de violencia ocurrido la semana pasada en Valentina Sur volvió a poner en primer plano un reclamo que las familias del Jardín 27 sostienen desde hace años: la construcción de un paredón perimetral para resguardar a los alumnos.
Este lunes 24 de agosto de 2026, padres autoconvocados realizaron un abrazo simbólico frente al establecimiento, en Neuquén, para pedir una respuesta concreta del Consejo Provincial de Educación. Advirtieron que, si no hay avances, podrían profundizar las medidas de reclamo.
La preocupación creció después de una persecución policial que pasó por el sector y terminó con disparos a pocos metros del jardín. Según se conoció, el hecho ocurrió durante la mañana, cuando había alumnos, docentes y familias dentro de la institución. En ese momento, unos 15 niños estaban en el patio.
Ante las sirenas, los disparos y el movimiento de móviles policiales, el personal aplicó una guía de resguardo y trasladó rápidamente a los chicos al interior del edificio. No hubo heridos dentro del jardín, pero las familias aseguran que el impacto emocional fue fuerte.
Angélica Morales, familiar de uno de los alumnos, dijo en R7 que varios chicos quedaron afectados por lo ocurrido. “Los niños tienen miedo”, afirmó. También señaló que algunos alumnos, de entre cinco y seis años, expresaron que no quieren regresar al jardín por temor a que se repita una situación similar.
El pedido central es una obra pendiente desde la inauguración del establecimiento, hace alrededor de cuatro años. Actualmente, el Jardín 27 tiene un cerco perimetral de obra y sectores con alambre tejido, pero no cuenta con un muro de material que limite la exposición directa hacia el exterior.
Morales sostuvo que un paredón de ladrillos no resolvería por completo los problemas de inseguridad del barrio, aunque sí permitiría generar una barrera física y visual para los niños. Además, indicó que ayudaría a evitar que los alumnos queden expuestos a situaciones que ocurren en terrenos cercanos.
Las familias reclaman al Consejo Provincial de Educación un compromiso formal, con responsables y plazos definidos. “No queremos que nos sigan prometiendo cuatro años más”, sostuvo Morales.
La referente también planteó que hay dificultades similares en otros espacios educativos y recreativos del sector, como el CEF, la Escuela 223 y la Escuela 245, donde en algunos casos tampoco habría cerramientos considerados adecuados por las familias.
Morales contó que su hijo también realiza actividades en el CEF y que el día de la persecución no había asistido. Según expresó, podría haber atravesado dos veces en una misma jornada una situación parecida.
Las familias aclararon que no buscan mantener cerrado el jardín ni impedir el regreso a clases. Sin embargo, sostienen que no pueden ignorar el temor manifestado por los chicos después de una jornada atravesada por una persecución policial y disparos cerca del establecimiento.
Ahora esperan que el episodio marque un punto de inflexión y acelere una obra que reclaman desde hace años. El objetivo, remarcan, es que los niños puedan volver al Jardín 27 sin sentirse en peligro.
Familias del Jardín 27 reclaman un paredón tras la persecución y los disparos en Valentina Sur
Padres autoconvocados pidieron una respuesta al Consejo Provincial de Educación. Afirman que varios niños quedaron asustados y no quieren volver a clases.
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