La final del Mundial 2026 entre Argentina y España tuvo varios momentos de tensión arbitral en el MetLife Stadium. Con el partido 0-0 y el tiempo suplementario cada vez más cerca, Enzo Fernández fue expulsado por doble amonestación y dejó al equipo de Lionel Scaloni con diez jugadores.

El mediocampista del Chelsea había recibido la primera tarjeta amarilla a los 82 minutos. En esa acción, reclamó una infracción de Aymeric Laporte en la mitad de la cancha y, al no obtener el cobro, hizo un gesto de protesta con los brazos. El árbitro esloveno Slavko Vincic observó la reacción y decidió amonestarlo.

A los 92 minutos, cuando faltaban apenas dos para el inicio del tiempo extra, Fernández llegó tarde a un cruce con Pau Cubarsí en la mitad de la cancha. El jugador argentino impactó sobre el marcador central español y Vincic le mostró la segunda amarilla y luego la roja. El futbolista surgido en River Plate se retiró pidiendo disculpas al público argentino.

La expulsión fue considerada correcta desde el análisis disciplinario, ya que el árbitro interpretó una entrada imprudente. La acción tuvo contacto directo sobre el rival y entidad suficiente para ser sancionada como infracción y tarjeta amarilla. Al estar previamente amonestado, correspondía la expulsión.

Otro episodio que generó debate tuvo como protagonistas a Marc Cucurella y Lionel Messi. El defensor español se acercó al capitán argentino y, mientras intentaba hablarle, se cubrió la boca con una mano. Vincic advirtió la situación, pero no tomó medidas disciplinarias. El VAR tampoco encontró elementos para sugerir una revisión.

La jugada quedó bajo análisis por las nuevas recomendaciones arbitrales incorporadas para este Mundial, vinculadas a conductas antideportivas en situaciones de confrontación y al intento de ocultar expresiones al cubrirse la boca. En este caso, ni el árbitro ni el VAR entendieron que se cumplieran las condiciones para aplicar una sanción.

La tercera acción polémica ocurrió a los 97 minutos, durante el primer tiempo extra. España había convertido por intermedio de Nico Williams, pero el gol fue anulado porque Vincic ya había cobrado una infracción previa a favor de Argentina.

En esa jugada, el árbitro observó un pisotón de Mikel Merino sobre Nicolás Otamendi. Luego, el volante español chocó con Emiliano Dibu Martínez y, tras el rebote del arquero argentino, Williams definió para el 1-0. Sin embargo, la acción ya estaba invalidada por la falta anterior.