Karina Marcela Osorio Díaz, una joven colombiana que usaba el alias “Dayana”, fue condenada por la Justicia y será expulsada de la Argentina. La medida quedó vinculada a una resolución de la Dirección Nacional de Migraciones, que además le prohíbe volver a ingresar al país.

El caso ocurrió el 27 de abril en una torre de Puerto Madero, sobre la calle Juana Manso. La víctima fue un empresario de 69 años, oriundo de San Isidro, que había contactado a la joven a través de una aplicación de citas.

Según consta en un documento judicial, ambos conversaron durante el día y acordaron encontrarse. A las 22, el hombre fue a buscarla a una esquina de Vicente López, luego de que ella le enviara su ubicación por WhatsApp. Después la llevó a su departamento en Puerto Madero.

Una vez en el inmueble, escucharon música, tomaron bebidas alcohólicas y más tarde fueron a la habitación principal, donde mantuvieron relaciones sexuales, de acuerdo con el expediente.

La acusación sostuvo que la joven le dio al empresario una bebida con una sustancia hipnótica. El hombre se durmió, pero despertó cerca de las 3 de la mañana y encontró a “Dayana” encima suyo, mientras intentaba sacarle una cadena de oro de 18 kilates que llevaba puesta.

Al levantarse, la víctima advirtió que el departamento estaba revuelto. Luego revisó su placard y notó que faltaban relojes Rolex, que eran de imitación. En ese momento le reclamó a la joven: “Dayana, si no me devolvés la cadenita, llamo al 911”.

El empresario llamó efectivamente al 911. Personal de la Policía de la Ciudad llegó al lugar, detuvo a la acusada y la requisó. Le secuestraron dos celulares, una cédula colombiana con el nombre “Dayana” y 80 mil pesos.

En el departamento también se halló un preservativo usado. En una escalera común del edificio, dentro de un tacho de basura, apareció una jeringa. Según indicó la propia acusada, los Rolex falsos estaban en la mesa de luz de la víctima.

Osorio Díaz, nacida en 2007 en Antioquía, quedó detenida en el penal de mujeres de Ezeiza. Ante la Justicia dijo ser asesora de imagen y se encontraba en situación ilegal en el país.

A fines del mes pasado, aceptó su responsabilidad mediante un juicio abreviado en el Tribunal N°25. El acuerdo fue firmado por su abogada particular y la fiscalía del caso, y homologado por el juez Hugo Navarro.

La condena fue por robo mediante el empleo de sustancias hipnóticas. La pena fijada fue de tres años de ejecución condicional, por lo que recuperó la libertad. Sin embargo, deberá abandonar el país por disposición de Migraciones.