Lionel Messi volvió a sumar un dato llamativo a su rendimiento en el Mundial 2026. A los 39 años, el capitán de la Selección Argentina alcanzó una velocidad máxima de 30,9 km/h en el partido frente a Argelia, una cifra superior a la que había registrado cuatro años antes en Qatar 2022.

La comparación toma mayor peso porque ambas mediciones fueron realizadas con el mismo sistema de seguimiento, TRACAB, utilizado tanto en el Mundial de Qatar 2022 como en la actual Copa del Mundo.

En Qatar 2022, cuando tenía 35 años, Messi había marcado una velocidad máxima de 29,38 km/h. El nuevo registro representa un incremento superior al 5% respecto de su mejor marca en aquella competencia.

El dato aparece en un contexto de alto rendimiento para el rosarino, que conduce a la Albiceleste hacia una nueva final del Mundial 2026 y se ubica entre los goleadores del certamen, además de figurar entre los principales asistentes y regateadores.

Aunque ya no conserva la explosividad de sus mejores años en Barcelona, cuando entre 2009 y 2015 su velocidad máxima se movía entre los 32,5 y los 33,5 km/h, con mediciones cercanas a los 34 km/h, Messi volvió a desafiar la lógica del paso del tiempo.

Los especialistas señalan que los futbolistas suelen perder, en promedio, cerca del 2% de su velocidad entre los 30 y los 35 años. Después de esa edad, la caída tiende a acentuarse y ronda el 3%.

Como referencia, Kylian Mbappé, considerado uno de los jugadores más rápidos de la actualidad, alcanzó recientemente una velocidad máxima de 35 km/h con la selección de Francia.

El nuevo registro no implica que Messi corra más durante los partidos. De hecho, una de las variables que bajó con los años es la distancia recorrida.

Su marca más alta en este Mundial fue en la semifinal frente a Inglaterra, donde completó 8,2 kilómetros en los 90 minutos. En ese encuentro, además, llegó a una velocidad máxima de 29 km/h.

Con el paso del tiempo, Messi modificó su manera de jugar: administra mejor los esfuerzos y elige con precisión cuándo acelerar. Aun así, su velocidad máxima en el Mundial 2026 muestra que todavía puede sorprender también desde lo físico.