Neuquén consiguió este jueves financiamiento por 500 millones de dólares mediante la colocación de un bono en el mercado internacional, en la primera emisión de la gestión de Rolando Figueroa y tras casi una década sin recurrir a este tipo de operación.

Los Títulos Públicos de Infraestructura y Pago de Deuda del Neuquén (Tipden) tendrán vencimiento a siete años y pagarán un cupón de interés del 7,35%. La Provincia recibió ofertas por 1.100 millones de dólares, más del doble del monto que buscaba colocar.

El financiamiento será destinado principalmente a obra pública, en un contexto en el que el gobierno provincial apunta a cubrir infraestructura pendiente y anticiparse a las demandas que generará el crecimiento esperado de la producción en Vaca Muerta.

Hasta ahora, frente a la decisión del gobierno nacional de Javier Milei de retirarse de la obra pública, la administración de Figueroa venía financiando proyectos con fondos propios, créditos de organismos internacionales y fideicomisos con empresas petroleras para obras viales específicas.

La emisión también llega mientras la Provincia negocia con los gremios estatales los aumentos salariales del segundo semestre, en la previa de la disputa electoral.

La autorización para tomar deuda por hasta 500 millones de dólares fue aprobada en 2024 por la Legislatura mediante la ley 3434. En ese momento, el Ejecutivo presentó un listado de más de 400 proyectos de infraestructura, aunque ese detalle no será completamente vinculante. Algunos ya comenzaron con préstamos de la CAF y el BID, y otros fueron incorporados o reemplazados por normas posteriores.

A pedido de diputados de la oposición, la ley incluyó la obligación de que el Poder Ejecutivo presente cada 120 días un informe detallado sobre las acciones ejecutadas con el crédito tomado.

Según se informó tras el cierre de la operación, el bono fue emitido bajo ley de Nueva York y tendrá tres pagos anuales de amortización: 33% en agosto de 2032, 33% en agosto de 2033 y 34% en agosto de 2034. Además, la Provincia contará con la opción de cancelar en 2031 la totalidad de la deuda y los intereses devengados hasta ese momento, sin costos adicionales.

Los intereses se pagarán de manera semestral, cada 25 de febrero y 25 de agosto, a partir de febrero del año próximo. La TIR quedó en 7,65%.

Los Tipden no tendrán garantía, pero sí prioridad absoluta de cobro frente a otros acreedores en caso de liquidación, por tratarse de un bono quirografario.

JP Morgan y Banco Santander fueron los coordinadores globales de la operación. Santander también actuó como colocador local junto a Balanz.

Fitch Ratings calificó el instrumento con B-, la misma nota asignada a la Provincia como emisora en junio pasado. La calificadora sostuvo que el riesgo de refinanciamiento es relativamente bajo por la mayor capacidad para afrontar vencimientos, los resultados fiscales equilibrados y el crecimiento de los ingresos propios.

S&P también otorgó una calificación B- y consideró que el aumento del endeudamiento no incrementará de manera significativa la carga de la deuda, estimada en 20% de los ingresos corrientes para 2026-2027.

Como informó EN/CLAVE, el gobierno obtuvo en 2024 la autorización legislativa para emitir deuda, pero no la había utilizado hasta ahora. Recién en marzo de este año, mediante el decreto 419, creó el Programa para el Financiamiento de Infraestructura y Pago de Deuda del Neuquén, que habilitó la emisión de títulos en el mercado internacional o local.

Ese decreto autorizó la colocación de los Tipden con o sin garantía, con un plazo máximo de amortización de 15 años y con la posibilidad de ofrecer un canje a actuales tenedores de deuda provincial.

Al cierre del primer trimestre, Neuquén tenía un stock de deuda de unos 717 millones de dólares, con más del 90% en moneda extranjera. La Provincia administra un presupuesto equivalente a unos 5.000 millones de dólares.

Al comienzo de la gestión de Rolando Figueroa, la deuda superaba los 1.200 millones de dólares. Ese monto se redujo luego de dos años y medio de pagos sostenidos de amortizaciones e intereses sin nuevas emisiones. El gobierno también resolvió dejar de acumular reservas en el fondo anticíclico creado en 2020, para usar regalías de Vaca Muerta provenientes de la exportación en el pago de vencimientos.

Neuquén todavía debe afrontar este año vencimientos por más de 250 millones de dólares. Ese monto comenzará a bajar desde 2027, aunque se sumarán los intereses semestrales de la nueva colocación. Para 2031, las obligaciones quedarán por debajo de los 100 millones de dólares anuales.

Las amortizaciones acordadas para los Tipden elevarían los pagos de capital a unos 212 millones de dólares en 2032, 215 millones en 2033 y 223 millones en 2034.

De esta manera, los vencimientos del nuevo bono quedarán ubicados en años de menor presión de pagos para la Provincia y coincidirán con las regalías incrementales que se esperan por el aumento de la producción en Vaca Muerta.

Neuquén también mantiene en circulación los Ticade, garantizados con regalías, y los Tideneu, ambos emitidos durante la gestión de Omar Gutiérrez. Esos títulos fueron reestructurados en 2020, durante la pandemia de covid-19, que provocó una crisis de ingresos en la provincia, y extendieron sus vencimientos a abril y mayo de 2030. La Provincia paga por esos instrumentos tasas de interés de 6,875% y 8,625%, respectivamente, y el stock remanente supera los 300 millones de dólares.