La permanencia en prisión domiciliaria del empresario J. R. en un barrio privado de Neuquén capital provocó dos jornadas de protesta de vecinos, que reclamaron su traslado a una unidad de detención mientras espera la definición de la pena.
El empresario fue declarado culpable por unanimidad por un jurado popular por abuso sexual con acceso carnal continuado agravado y corrupción de menores. Según la investigación, abusó de su hijastra desde que tenía 7 años y durante casi dos décadas.
Las manifestaciones comenzaron este jueves, luego de que se conociera que el condenado había regresado a la vivienda. Vecinos se concentraron frente al domicilio con bocinazos y arrojaron huevos y basura contra la propiedad.
El reclamo continuó este viernes desde las 17, con una convocatoria más numerosa en las inmediaciones de la casa. En esa oportunidad hubo cacerolazo, carteles y pancartas con mensajes dirigidos a la Justicia.
Durante la protesta se desplegó un importante operativo policial para custodiar el domicilio y evitar daños mayores. De acuerdo con el relato de los vecinos, los efectivos les pidieron a los manifestantes que no provocaran destrozos.
En diálogo con Canal 7, uno de los residentes expresó el malestar del barrio por la presencia del condenado. "Los vecinos estamos reunidos porque tenemos conviviendo dentro del barrio a un violador al que tres jueces le dieron prisión domiciliaria en vez de estar en un calabozo hasta que tenga la sentencia firme", afirmó.
El vecino también cuestionó que J. R. permanezca en un sector donde viven muchas familias con niños. "Lo que pregona este barrio es la libertad. Nuestros chicos salen a jugar, a caminar, y hoy los que estamos encerrados somos nosotros con nuestros hijos", sostuvo.
Además, aseguró que algunos menores ya vieron al empresario con la tobillera electrónica. "Tuvimos que explicarles qué estaba pasando. Es una situación muy difícil para chicos de 8, 9 o 10 años", manifestó.
Los manifestantes pidieron que el condenado sea retirado del barrio y alojado nuevamente en una unidad de detención. "El pedido es que lo saquen urgente de acá por el resguardo de todos nuestros hijos y nietos", señaló el vecino.
También criticó el operativo de custodia dispuesto frente a la vivienda. "Hoy quienes tendríamos que estar protegidos somos los ciudadanos, pero a quien se protege es a un violador que recibió prisión domiciliaria", expresó.
La protesta se dio después de que el Tribunal de Impugnación revocara la prisión preventiva que el empresario cumplía en una comisaría y ordenara que regresara al arresto domiciliario con monitoreo electrónico.
Los jueces Mauricio Macagno y Federico Sommer, junto con la jueza Liliana Deiub, respaldaron el planteo de la defensa de J. R. y entendieron que no estaba suficientemente fundamentado por qué la prisión domiciliaria había dejado de ser una medida adecuada. Para esa evaluación tuvieron en cuenta que durante el proceso judicial el acusado permaneció bajo esa modalidad sin incumplimientos.
La fiscalía y la querella anticiparon que solicitarán una condena superior a los 30 años de prisión, que podría llegar hasta los 35 años. Vecinos del barrio señalaron que volverán a concentrarse este viernes a las cero horas frente a la vivienda para insistir con el pedido de que la Justicia revoque la domiciliaria antes de la audiencia de cesura, en la que se definirá la condena.
Reclamo vecinal en Neuquén contra el empresario condenado por abuso sexual que cumple domiciliaria
Residentes de un barrio privado realizaron protestas frente a la vivienda de J. R. y pidieron que sea alojado en una unidad de detención.
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