Vaca Muerta volvió a quedar en el centro de la escena nacional durante los últimos días. La visita a Neuquén de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, junto a Luis Caputo y Horacio Marín en Loma Campana, funcionó como una señal política y económica: la formación neuquina aparece como una de las principales cartas que el Gobierno nacional busca exhibir para sostener su plan económico y mostrar capacidad de repago.
El respaldo productivo llegó poco después. El Ministerio de Economía corrigió hacia arriba los datos de junio y la extracción de petróleo pasó de una estimación preliminar de 892.000 barriles diarios a un récord histórico de 914,9 mil bbl/d. La cifra representa un incremento interanual del 17,1%. En gas, la producción alcanzó los 160,1 millones de metros cúbicos diarios.
Con esos números, el semestre consolidó una tendencia sin pausas. Cada marca que parecía funcionar como límite terminó transformándose en un nuevo piso de actividad, mientras el objetivo del millón de barriles diarios planteado por Nación e YPF aparece cada vez más cercano.
El crecimiento también reordenó el mapa empresario. YPF conserva el liderazgo con el 38% del total, sin cambios bruscos en su posición. Más abajo, Pluspetrol avanzó del séptimo al tercer lugar nacional en no convencionales por el desempeño del bloque Bajo del Choique - La Invernada. Shell, a su vez, ganó peso en el promedio ponderado del país, mientras que Río Negro empieza a consolidar expectativas a partir de Mata Mora Norte.
En el plano laboral, la cuenca tuvo otro movimiento relevante: el sindicato de Petróleo y Gas Privado firmó con las cámaras empresarias un esquema de productividad para perforación. El acuerdo se concretó sin intermediación estatal previa y bajo el marco de la nueva Ley de Modernización Laboral.
Pero el avance productivo también expone sus límites. La Pampa confirmó que cobrará peaje a los camiones que transportan arena hacia Vaca Muerta. Según se informó, rutas que antes recibían entre 200 y 300 camiones diarios hoy soportan entre 700 y 900. En algunos corredores, de acuerdo con el CFI, el tránsito pesado creció hasta un 900%.
La decisión pampeana aparece como una respuesta de una provincia de paso frente al deterioro vial que genera una actividad cuyo beneficio principal se concentra fuera de su territorio. El aumento del tránsito ligado a la arena volvió a poner en discusión el costo logístico de sostener el ritmo de fracturas en la cuenca neuquina.
Un informe de Roberto Lino Blanco plantea una de las claves del problema: la arena continúa viajando 1.300 kilómetros en camión, aunque Río Negro cuenta con recurso a unos 180 kilómetros. Según ese trabajo, la comparación con el Permian no es directa, porque allí la arena cercana cumplía con una calidad similar a la premium. En la cuenca neuquina, en cambio, los pozos fracturados con arena local registran una pérdida no menor al 20% de las reservas recuperables.
El informe también marca una diferencia de escala. Estados Unidos mueve 120 millones de toneladas de arena por año, mientras que la Argentina, aun en un escenario de máxima hacia 2030, llegaría a 12 millones. Esa brecha ayuda a explicar por qué en el país el 90% de la carga se transporta en camión, a costos mucho más altos que los del sistema estadounidense.
La alternativa, de acuerdo con el mismo informe, no depende solo del sector arenero. La respuesta debería venir de una logística multimodal que combine ferrocarril, cabotaje marítimo hacia San Antonio Oeste, almacenamiento en cabecera y, eventualmente, un arenoducto que por ahora sigue siendo una posibilidad sin definición.
En paralelo, el Gobierno nacional avanza con una reforma del régimen de cabotaje que podría facilitar parte del transporte por agua. Sin embargo, el sector naviero advierte que abrir el cabotaje sin resolver antes las asimetrías portuarias, fiscales y registrales puede dejar una solución incompleta.
Así, la misma semana mostró las dos caras de Vaca Muerta: récords productivos, mayor peso político y nuevos acuerdos laborales, pero también una infraestructura que no logra acompañar al mismo ritmo. Mientras la producción crece y los operadores se reacomodan, la arena sigue recorriendo 1.300 kilómetros en camión. Agosto mostrará si el ferrocarril, el cabotaje o el arenoducto empiezan a cerrar esa brecha, o si el cuello de botella continuará con otro nombre.
Vaca Muerta, entre récords de producción y cuellos de botella logísticos
La cuenca volvió a mostrar su peso estratégico con nuevos máximos de petróleo y gas, cambios entre los operadores y un acuerdo laboral. Pero el traslado de arena, los peajes en La Pampa y la falta de alternativas multimodales exponen las limitaciones del crecimiento.
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