YPF presentó esta semana ante la provincia de Neuquén el Estudio de Impacto Ambiental de la Planta Integrada de Tratamiento de Gas y Facilidades Asociadas, conocida como IGTP. La iniciativa forma parte del megaproyecto de exportación de Gas Natural Licuado desde Vaca Muerta.

El complejo estará ubicado 25 kilómetros al norte de Cutral Có-Plaza Huincul, sobre la Ruta Provincial 17, dentro del bloque Meseta Buena Esperanza. Por su escala, se ubica entre los desarrollos industriales de gas natural más importantes de la región.

La obra tiene previsto comenzar en 2027 y demandará tres años de construcción. De acuerdo con el cronograma, el mayor nivel de actividad se alcanzará en 2028, con más de 4.500 trabajadores, una cifra equivalente a cerca del 10% de la población actual de Cutral Có. Desde 2030, cuando entre en operación, la planta contará con una dotación permanente de 110 operarios.

El proyecto, incorporado al régimen de incentivos del Súper RIGI, tendrá un rol central en la cadena productiva de Vaca Muerta. La planta recibirá gas de los bloques Las Tacanas, Meseta Buena Esperanza y Aguada Villanueva, donde se realizarán tareas de recolección, separación y acondicionamiento del fluido antes de su envío hacia la costa de Río Negro.

Según la información difundida, el desarrollo contempla el procesamiento de gas de alrededor de 1.416 pozos no convencionales, distribuidos en unos 330 PADs de perforación. El recurso será transportado hasta la planta mediante cerca de 300 kilómetros de líneas troncales de recolección. La vida útil estimada para toda la operación es de 25 años.

La ejecución se realizará en dos etapas. La primera permitirá alcanzar una producción de 6 millones de toneladas anuales de GNL, equivalente al 50% de la meta total. La segunda completará una capacidad de 12 millones de toneladas por año, junto con la puesta en marcha de una segunda unidad flotante de licuefacción frente a Sierra Grande, en Río Negro.

La construcción de la planta fue adjudicada a la Unión Transitoria de Empresas integrada por la argentina SACDE y la italiana Tecnimont.

El plan de YPF busca posicionar a la Argentina como un actor relevante en el mercado internacional de GNL durante la próxima década. Para eso, prevé una capacidad de exportación de hasta 12 millones de toneladas anuales y una inversión estimada en US$ 7.000 millones, que incluye la megaplanta de tratamiento de gas y la infraestructura de transporte.