El Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa acordó con la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE) la puesta en marcha de un Programa de Incentivo Variable por Resultados Operativos para la actividad de perforación en la cuenca Neuquina.

El esquema fija incentivos económicos vinculados al cumplimiento de objetivos operativos establecidos previamente, que deberán ser medibles y verificables. Según lo informado, la iniciativa apunta a mejorar la productividad, la eficiencia operativa, la capacitación, el desempeño y la seguridad de los trabajadores.

Para controlar la aplicación del programa se conformó una Comisión de Seguimiento con representantes del gremio y de las cámaras empresarias. Ese ámbito también tendrá a su cargo el impulso de acciones de capacitación y desarrollo de recursos humanos.

El convenio convierte a Vaca Muerta en el primer ámbito donde se aplica de manera concreta uno de los mecanismos centrales de la Ley de Modernización Laboral N° 27.802: la posibilidad de negociar en forma directa esquemas de productividad entre sindicatos y empresas, sin intermediación estatal previa.

Desde el Gobierno nacional consideraron el acuerdo como un avance hacia un modelo de relaciones laborales basado en el diálogo directo entre trabajadores y empleadores, una herramienta contemplada por la nueva normativa para pactar cláusulas de productividad entre las partes.

La Ley 27.802 fue promulgada el 6 de marzo de 2026 e introdujo cambios en contratación, extinción del contrato de trabajo, indemnizaciones, licencias, vacaciones y negociación colectiva, entre otros puntos. Parte de sus disposiciones fue reglamentada el 1° de junio de 2026 mediante el Decreto 407/2026, que alcanzó la registración del empleo, el control de licencias médicas, los acuerdos de desvinculación y distintos aspectos de la representación sindical y la negociación colectiva.

Vaca Muerta ya había tenido antecedentes de convenios de productividad. En 2016 y 2017, durante la gestión de Mauricio Macri, el sindicato entonces conducido por Guillermo Pereyra firmó acuerdos con CEPH y CEOPE que fueron presentados como modelo para otras actividades. Esa experiencia, conocida como la "Adenda Vaca Muerta", fue renegociada en distintas oportunidades, incluida una actualización en 2024 sobre dotaciones mínimas en yacimientos y personal en equipos de perforación.

La reforma laboral impulsada por Javier Milei había generado cautela entre los gremios petroleros antes de su sanción. Medios especializados en energía relevaron temores sindicales por una eventual pérdida de derechos adquiridos, mientras que la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles rechazó el proyecto. El sindicato encabezado por Marcelo Rucci mantuvo una postura expectante y condicionó su acompañamiento a que no se avasallaran conquistas laborales alcanzadas.

Con este acuerdo, el segmento de perforación aparece como el primer punto de aplicación del nuevo marco normativo en Vaca Muerta, en un contexto en el que la cuenca Neuquina continúa concentrando buena parte de las inversiones petroleras del país, incluida la reciente incorporación del upstream al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).